Algunas solicitudes de visado, controles fronterizos o procedimientos de aerolíneas piden a los viajeros que muestren un plan de vuelta o de salida. Normalmente se pide porque las autoridades quieren saber si el viajero tiene una ruta plausible, fechas previstas y un plan para marcharse o continuar su viaje.
Comprar un billete de avión definitivo antes de que se resuelva el visado puede ser arriesgado. Si el visado se retrasa, se rechaza o se concede para otras fechas, el viajero puede perder dinero o tener que cambiar el itinerario. Una reserva temporal ayuda a separar la prueba administrativa de la decisión final de compra.
Los requisitos exactos dependen siempre de la embajada, el consulado, la aerolínea, el destino, la nacionalidad, la categoría de visado y la situación personal. Por eso una reserva temporal debe tratarse como un documento de apoyo, no como una norma universal.